Altillo N° 16

Dejo un espacio en blanco en el cuaderno donde ahora llevo algunos apuntes sobre las cosas que van pasando en este altillo. Dejo un espacio en blanco porque a veces tanta palabra escrita a mano alzada, tanto tachar y revisar, confunde la vista cuando vuelvo las páginas atrás; lo escrito sobre lo escrito confunde, si trato de releer el registro que voy llevando. 
Entonces dejo un espacio en blanco. El espacio en blanco dice: vas por acá, éste es el sitio en el que interrumpiste y retomaste la escritura. El espacio en blanco es una señal que puede indicar los movimientos de quien escribe. ¿Puede reconstruirse a quien escribe en ese espacio? Dejo un espacio en blanco. 
Tomo como partida ese espacio vacío para tratar de explicar qué significa, ese espacio al que ahora me refiero como si estuviera vacío. Digo: el espacio está vacío, es blanco. Ese blanco en la hoja que tiene significado por vacío, y que destruyo en el intento de explicarlo. 
¿El blanco está vacío o es temido porque en realidad es mucho lo que carga? Después releo, tacho y limpio la pregunta y queda así: ¿el blanco está vacío o se le tiene miedo porque guarda muchas cosas?
Está la laguna. Está atrás, escondida, una maraña. Están los ojos entreabiertos del que empalidece de a poco.
El blanco no es solamente este espacio que decido dejar en la hoja, entre una escena de la vida de nosotras siete y la otra. El blanco no es solamente este espacio que estoy dejando, no es solamente este espacio que creo para volver a ubicarme.
¿Qué forma tiene este espacio que dejo entre un registro y el otro? No sabría decirlo. El blanco se ramifica entre medio de lo que está escrito antes, el blanco se infiltra en el medio de lo que sigo escribiendo, el blanco va a ser parte de lo que escriba después. Supongo que es inevitable.
Una de nosotras llega al altillo, subiendo por el agujero cuadrado en el piso. El sonido me interrumpe y paro de escribir; después sigo. El espacio en blanco que dejo se parece un poco a cierto efecto, uno que hace a veces en nosotras este altillo despojado, con el techo que cae en diagonal, con cuatro paredes blancas. 

ED 134 - 02/08/17