Altillo N° 3

Desde hace un tiempo somos varias en este altillo que ahora tiene las paredes blancas. Cuando llegamos éramos dos, y entonces el ambiente se mostraba abigarrado. Después el verano trajo personas con algunos de los soles. De a poco sacamos las cosas que sobraban y fuimos haciendo lugar para nosotras. Aprendemos a convivir entre estas cuatro paredes, aprendemos a cedernos el espacio adelante del marco de la ventana.
Somos varias en este lugar que fue perdiendo algunas señales. Vamos viendo que el blanco tiene eso. A veces parece limpieza pero nos hace cegar los ojos. A veces la misma claridad borra algunas de las referencias. Nos preguntamos cada tanto qué es la claridad, en este altillo de paredes blancas. Nos preguntamos cuáles son las referencias que nos sirven. Nos preguntamos para qué cosa sería que nos sirven esas referencias, si es que todo tiene una utilidad. Por lo pronto estamos acá, tenemos un techo. Extrañamente, el techo en diagonal, que está ahí arriba, nos sirve de ancla.
Como decía, desde hace un tiempo que acá vivimos varias. Más o menos fuimos llegando así: en principio hay que saber que hay un camino que viene a la casa. Y que la casa tiene este altillo acoplado en la parte de arriba. Fuimos llegando por ese camino. Una vino preguntando por otra que había llegado antes. La que había llegado antes vino por medio de otra que pasó a vender su canasta de pan. Dos vinieron después, preguntando por un altillo en la planta alta de una casa. No sabemos por qué, pero éste era el lugar que buscaban. Ésas son cinco de las siete que habitamos el lugar ahora. Las otras dos ya estábamos acá. 
También podría contar que primero vinimos dos, que después pasó una a vender su canasta de pan, que la del pan le dijo a otra, por la que otra preguntó después. Más tarde vinieron las dos que buscaban este altillo.
Todas fuimos viniendo por este camino. Las dos que estábamos primeras empezamos a hacer un poco de lugar. Entre las siete vamos construyendo un páramo chiquito entre estas cuatro paredes. Algo que se muestra como un espacio blanco. No nos abandona el reposo.

ED 121 - 26/04/17